Miércoles 23 de abril, Día Internacional del Libro

Día del Libro y dentro de la IV Semana Complutense de las Letras, alimentando el cuerpo y el alma, un especial Lenguas de Gato dedicado al teatro del Siglo de Oro: “Picoteando el Siglo de Oro”. En un ambiente de fiesta tomaremos esta lección teatralizada sobre los orígenes del teatro del Siglo de Oro  y lo esencial del teatro en verso en España,  como dicen los raperos “el verso mola”. En esta clase original y magistral a todos nos tocará picar verso que acompañaremos de algo más, porque no sólo de la palabra vive el hombre. Al control Luna Paredes | Paco Puerta | César Barló
Donación sugerida 8€
Día 21 de abril a las 20:30 hrs
 
 
Otra programación
 
Jueves 24  a las 20:30 hrs y domingo 27 de abril  a las 20 hrs
Teatro Lírico La cena de La Soprano
 
Nunca antes has disfrutado de tan cerca la ópera y la zarzuela.
 
Viernes 25 y sábado 26 de abril  a las 21 hrs 
Jugando a lo Glande con Trovadas y Trovares
Humor en verso con historias plagadas de amor, humor, lujuria y desenfreno, 
contadas a la antigua usanza para el público de hoy.
 
Aforo limitado
Para todos los eventos es imprescindible reservar:
T 628258160 (también por whatsapp)
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La épica travesía del navío «Glorioso»

Publicado por Agustín Ramón Rodríguez González el ene 20, 2014

En las postrimerías de la misma guerra en que Don Blas de Lezo se cubrió de gloria y éxito en la defensa de Cartagena de Indias, un solitario navío español iba a protagonizar una travesía verdaderamente épica, con pocas comparables en la historia mundial de la guerra naval, si es que hay alguna.

Se trataba del “Glorioso”, un navío de 70 cañones, construido en La Habana en 1740, grande y fuerte como eran los buques españoles de entonces, buena plataforma artillera y bien dotado para las duras travesías atlánticas, pero también, como solía pasar en el diseño español, ni muy veloz, ni muy maniobrable. Lo mandaba por entonces D. Pedro Mesía de la Cerda, cordobés de nacimiento, caballero de la Orden de Malta y un probado veterano de muchas campañas y combates navales. Su misión era traer a España cuatro millones de pesos duros en plata americana, superando el bloqueo de las muy superiores escuadras británicas.

A la altura de la isla de Flores, en las Azores, se avistó un numeroso convoy enemigo, escoltado por el navío “Warwick” de 60 cañones, la fragata “Lark” de 44 y un paquebote de 20, todos al mando del comodoro John Crooksanks, quien adivinando una magnífica presa, dejó el convoy al cuidado del pequeño y se lanzó con la fragata y el navío a la caza del buque español.

La fragata se adelantó, confiando en averiar el aparejo del español y retrasarle, dando así tiempo al “Warwick” para acercarse y rematarle. Era ya de noche, pero con luna llena y tan clara, que los enemigos combatían casi como a la luz del día. Pero las cuentas les salieron mal a los atacantes, pues el “Glorioso” dejó a la fragata tan gravemente averiada que se tuvo que retirar del combate, y luego hizo lo propio con el navío, que perdió su palo mayor y el mastelero de trinquete, debiendo retirarse vencidos y avergonzados los atacantes. Tal vez Mesía pudo haberlos rematado, pero sus órdenes eran estrictas y nada debía distraerle de su misión principal comprometiéndola: la de llevar el vital tesoro a España.

Las recriminaciones entre los vencidos fueron amargas, pero peor aún fue que el comodoro inglés fue sometido a un duro juicio por el Almirantazgo y separado del servicio por su evidente incapacidad.

El “Glorioso”, hechas las reparaciones más urgentes, divisó la costa de Finisterre pocos días después, el 14 de agosto, pero topándose nuevamente con una agrupación británica: el navío “Oxford” de 50 cañones, la fragata “Sorehan” de 24 y la corbeta “Falcon” de 14, que inmediatamente se lanzaron contra el solitario “Glorioso”, pensando que sería presa fácil para los tres. Pero tuvieron nuevo chasco, pues y pese a sus daños y bajas anteriores, el navío español los rechazó contundentemente, dando fondo en Corcubión dos días después y cumpliendo su misión, pues allí descargó el tesoro. Otra vez los capitanes británicos fueron sumariados y sufrieron las consecuencias en sus carreras.

En el pequeño puerto no se podían hacer más que reparaciones muy sumarias, y aunque el bravo “Glorioso” había perdido su bauprés, tenía el velamen, aparejo y jarcia muy dañados y la popa acribillada por sus enemigos, se preparó como pudo para llegar a Ferrol, pero su dañado aparejo y los vientos contrarios se lo impidieron tras varios intentos y le hicieron optar por arrumbar al sur, hacia Cádiz.

A la altura del Cabo de San Vicente, la tarde del 17 de octubre, le atacaron cuatro fragatas corsarias al mando del comodoro George Walker, una poderosa agrupación que sumaba 120 cañones y casi mil hombres entre todas. La insignia “King George” se adelantó y trabó combate con el navío español. Nunca lo hubiera hecho: pues a las primeras andanadas del “Glorioso”, perdió su palo mayor, dos cañones desmontados, siete muertos y numerosos heridos, debiendo retirarse inútil del combate. Las otras tres quisieron vengar a su jefe y atacaron a su vez, pero ya prevenidas, lo hicieron desde lejos.

A reforzarlas vino el navío “Darmouth”, de 50 cañones, que se lanzó a combatir a corta distancia, el resultado fue que, víctima del fuego español, voló por los aires, salvándose solo 14 hombres de su dotación de 300.  Pero en un despiadado relevo, se acercó entonces el “Russell”, de 80 cañones, respaldado por las tres fragatas restantes.

Pese a todo ello, el “Glorioso” aguantó luchando hasta el amanecer del día siguiente, cuando ya sin palos, hundiéndose, consumidas las municiones y toda posibilidad de resistencia, con 33 muertos y 130 heridos en su dotación, averías y bajas que se sumaban a las de los anteriores combates, estando el resto de los hombres agotados por un combate de tantas horas, tuvo que rendirse. Tal era su estado que los ingleses no pudieron aprovechar su casco y lo desguazaron en Lisboa.

Los asombrados británicos trataron tan cortés como caballerosamente a Mesía y a sus hombres, maravillándose de que un aislado navío se hubiera batido sucesivamente con toda una escuadra de cuatro navíos, hundiendo a uno y averiando seriamente a dos más, y a siete fragatas, dejando al menos a dos gravemente averiadas. Toda una muestra de la pericia y el valor de los marinos españoles, que solo sucumbieron al aplastante número de sus enemigos. Sin olvidar el decisivo hecho de que habían cumplido escrupulosamente su misión de traer el tesoro.

Don Pedro Mesía llegó a Teniente General de la Armada y a ser Virrey de Nueva Granada, muriendo en Madrid en 1783. Su heroica campaña le valió la admiración de muchos, reflejando el propio Cadalso en sus “Cartas Marruecas” los hechos.

Hechos que, sin embargo, han permanecido prácticamente olvidados hasta que los trajimos a la luz, en nuestro trabajo “Victorias por mar de los españoles”, mereciendo luego incluso un gran artículo en el Semanal del ABC de D. Arturo Pérez Reverte.

Así eran entonces nuestros marinos, pese a una auténtica “leyenda negra” que nos los muestra muy distintos y que parece haber calado hondo, en abierta contradicción con los hechos históricos probados y la propia documentación y juicios británicos de entonces.

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Plantas que nos protegen de espiritus negativos

Este post es para todas las personas que han venido a nuestro tour embrujado y se han quedado algo inquietos con las historias que contamos. jeje!!

No os preocupeis chicos, aqui os dejo una buena cantidad de información sobre las cualidades auxiliares de varias plantas comunes utilizadas en el pasado con fines protectores:

 

El Clavel es una flor muy ponderosa pues es exorcística. Si colocamos un ramo de claveles blancos en una casa donde queremos ahuyentar algún espíritu dañino, ahuyentará esas molestias. El ramo ha de reemplazarse cada vez que las flores se ponen feas.

Tejo. Es un árbol asociado en la mitología germánica con la muerte y la adivinación. Se usa en Brujería del cerco para los trabajos con muertos, para solicitarles ayuda o consejo. Se emplea como sahumerio. ¡Pero ojo! Del tejo solo se puede utilizar la parte carnosa que rodea a la semilla o arilo. ¡El resto es extremadamente venenoso! Recomiendo que antes de emplear las plantas, hagáis algún curso o compréis algún libro para aprender el uso mágico de las mismas. Recomiendo también hacer cursos de Fitoterapia o que adquiráis algún libro.

El Espino blanco repele espíritus maléficos y al hacerlo abre la puerta a espíritus bondadosos, de hecho es un árbol asociado al folklore de las Fae, los Espíritus de la naturaleza. La presencia de un espino blanco junto a la casa, previene la entrada de espíritus indeseables. Si encuentras ramas caídas de un espino, considéralo un regalo que te hacen las Fae y guárdalo con cuidado.
 
Para evitar encantamientos en casa, planta judías. En otros lugares son conocidas como habichuelas, también como frijoles o alubias. Tanto la judía como la planta emiten una especie de melodía inaudible a nuestros oídos que ayuda a los muertos a seguir su camino. Cuando cruzas el cerco, puedes escuchar tan extraña canción.
Hinojo. Se utiliza para echar a los espíritus que rondan por nuestra casa. Coloca unas ramitas de hinojo en las cerraduras de las puertas y evitarás que éstos entren en casa o en una habitación. Eso sí, se recomienda que si el espíritu está ya dentro, mejor utilizar otra planta pues el hinojo puede atraparlos dentro. Establece una fuerte barrera que evita el paso de determinadas entidades.
Si vivimos en un lugar rodeado de pinos, probablemente sea el lugar menos visitado por fantasmas. Cuenta el folklore que, en general, a los espíritus no les gusta nada ese árbol.
Si un espíritu molesto ronda tu casa, es fabuloso colgar en cada esquina ramitas de aliso. Eso sí, en cuanto se sequen, debemos sustituirlas por otras nuevas.
Puedes hacer una infusión de alcanfor y menta y después fumigar las estancias de la casa que veas más problemáticas. Puedes hacer esta fumigación mágica durante nueve días consecutivos o bien utilizar otro número místico que resulte simbólico.

Son pequeñas recetas de andar por casa, recogidas por el folklore tradicional que nos muestran como las plantas son nuestras mayores aliadas para casi todo.

Espero que esta información ayude a tranquilizar a todos aquellos tocados por la magia de nuestro tour embrujado :-)

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Fitur 2014 del 22 al 26 de Enero

Este año Fitur se celebrará del 22 al 26 de Enero en el recinto ferial de Ifema, ocupará ocho pabellones, al igual que el año pasado, pero la superficie de exposición contratada se reduce ligeramente: 54.000 metros cuadrados frente a los 56.500 de 2013. Aumenta, sin embargo, un 2% la cifra de expositores hasta rozar las 9.500 empresas, de 165 países, frente a las 8.979 de hace un año, según ha explicado la directora del certamen, Ana Larrañaga.

Algunos países, como Guinea Ecuatorial, volverán este año con representación oficial. Además, se mantiene el impulso de la zona de Iberoamérica y África, así como los mercados emergentes.

El pasado año la feria recibió más de 200.000 visitantes y la previsión es similar para este año

¿Te lo vas a perder?

Toda la información en:

http://www.ifema.es/fitur_01/

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Ateneo de Madrid: arte, ciencia y cultura

Prácticamente desconocido para el público, españoles incluidos, esta joya escondida es uno de mis sitios preferidos de Madrid para leer, estudiar y descansar. En esta institución, fundada en 1835, se encuentra la segunda biblioteca más grande del país, superada únicamente por la Biblioteca Nacional. Además, ha sido escenario de muchos acontecimientos históricos, puesto que fue la cuna de movimientos liberales y de reuniones masónicas. Tienes que ser socio para estudiar en la biblioteca, aunque todo el mundo puede asistir a los numerosos conciertos, exposiciones, conferencias, series de proyecciones y obras que se dan cita durante todo el año pagando una pequeña cantidad. Sin duda, merece la pena.

Calle Prado 21, 28014 Madrid

 

 

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La verdadera historia de los leones de la Cibeles

amc0012Atalanta era una hermosa joven que de pequeña fue abandonada en un bosque y fue alimentada por una osa, con el paso del tiempo se convirtió en una experta cazadora y gran corredora. Un buen día, Atalanta, fue a consultar el Oráculo, éste le dijo que no debería casarse, ya que caería sobre ella la desgracia. Atalanta dijo que si algún hombre se quería casar con ella, debería pasar una prueba. La prueba no era otra que echar una carrera, si alguien conseguía ganarla, sería su esposo, en caso contrario, morirían. Muchos fueron los candidatos y muchos murieron.

Un buen día un joven llamado Hipómenes, se presentó a la carrera y ganó, gracias a un pequeño truco. Hipómenes había pedido ayuda a Venus, la diosa del amor, para poder ganar la carrera, Venus le entregó tres manzanas de oro que procedían del jardín de las Hespérides.
Venus le dijo a Hipómenes, que para poder ganar la carrera, debía arrojar las manzanas durante la carrera. Hipómenes, tomó buena nota y durante la carrera fue soltando una a una las manzanas y Atalanta, sin pensar en las consecuencias se puso a recoger las manzanas durante la carrera, perdiendo tiempo y logrando que el apuesto Hipómenes ganara la carrera.
Así fue como Hipómenes pudo ganarse el amor de Atalanta

Al poco tiempo, los enamorados Hipómenes y Atalanta, consumaron su amor en una gruta, la pareja, cegada de amor, no se dieron cuenta de que la gruta era un templo dedicado a la diosa Cibeles, cosa que no gusto mucho a la diosa, que se enfureció y llena ira por la profanación del templo sagrado, castigó a la joven pareja, convirtiéndoles en leones y los condenó a tirar del carro de la diosa eternamente y no volver a mirarse a los ojos.

Atalanta era una hermosa joven que de pequeña fue abandonada en un bosque y fue alimentada por una osa, con el paso del tiempo se convirtió en una experta cazadora y gran corredora. Un buen día, Atalanta, fue a consultar el Oráculo, éste le dijo que no debería casarse, ya que caería sobre ella la desgracia. Atalanta dijo que si algún hombre se quería casar con ella, debería pasar una prueba. La prueba no era otra que echar una carrera, si alguien conseguía ganarla, sería su esposo, en caso contrario, morirían. Muchos fueron los candidatos y muchos murieron.

Un buen día un joven llamado Hipómenes, se presentó a la carrera y ganó, gracias a un pequeño truco. Hipómenes había pedido ayuda a Venus, la diosa del amor, para poder ganar la carrera, Venus le entregó tres manzanas de oro que procedían del jardín de las Hespérides.
Venus le dijo a Hipómenes, que para poder ganar la carrera, debía arrojar las manzanas durante la carrera. Hipómenes, tomó buena nota y durante la carrera fue soltando una a una las manzanas y Atalanta, sin pensar en las consecuencias se puso a recoger las manzanas durante la carrera, perdiendo tiempo y logrando que el apuesto Hipómenes ganara la carrera.
Así fue como Hipómenes pudo ganarse el amor de Atalanta

Al poco tiempo, los enamorados Hipómenes y Atalanta, consumaron su amor en una gruta, la pareja, cegada de amor, no se dieron cuenta de que la gruta era un templo dedicado a la diosa Cibeles, cosa que no gusto mucho a la diosa, que se enfureció y llena ira por la profanación del templo sagrado, castigó a la joven pareja, convirtiéndoles en leones y los condenó a tirar del carro de la diosa eternamente y no volver a mirarse a los ojos.

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La Fembra Fermosa

Esta historia nos lleva al siglo XIV. Los judíos, tras la persecución de que fueron objeto, habían obtenido la protección de la Autoridad Real, y vivían con ciertas garantías, pero no por ello se sentían del todo seguros, y soportaban innumerables vejaciones. Esto despertó en algunos de ellos un rencor que pronto había de convertirse en afán de venganza.

Y al efecto, un judío muy principal llamado Diego Susón ideó un plan, se trataba de organizar un levantamiento de judíos en todo el reino. Así comenzaron en casa de  Susón a celebrarse reuniones secretas para estudiar el plan de la que sería la gran sublevación judía de España.

Tenía Diego Susón una hija, a la que por su extraordinaria hermosura la llamaban  “la fermosa fembra”. Y ella, a espaldas de su padre, se dejaba cortejar por un mozo caballero cristiano, uno de los más ilustres linajes del reino, que tenía en su palacio un escudo de gloriosa heráldica. La bella Susona se veía a escondidas con el galán caballero, y no tardó en ser su amante.
Cierto día, cuando Susona dormía en su habitación, se reunieron en la casa los judíos conjurados, para ultimar los planes de la sublevación. Pero Susona no dormía porque como todas las noches, aguardaba a que su padre se acostase para huir sigilosamente de la casa, a reunirse con su amante hasta el amanecer.Susona escuchó palabra por palabra toda la conversación de los conspiradores, y mientras tanto, su corazón latía angustiado, pensando que entre los primeros a quienes darían muerte estaría su amante, que era uno de los caballeros principales de Sevilla.
Aguardó a que terminase la reunión de los judíos y cuando todos se marcharon y su padre se acostó, la bella judía abandonó la casa, marchó por las calles de la Judería hacia la casa de sus amante. Allí, entre sollozos le refirió todo lo que había oído.
Inmediatamente el caballero acudió a casa del Asistente de la Ciudad, y le contó cuanto la bella Susona le había dicho. Acto seguido, el asisitente, con los alguaciles más fieles y de confianza, bien armados, recorrió las casas de los conspiradores, y en pocas horas los apresó a todos. Pasados unos días, todos ellos fueron condenados a muerte y ejecutados en la horca.

El mismo día que ejecutaron a su padre, la fermosa fembra reflexionó sobre su triste suerte. Por culpa de su acusación el hombre que le había dado la vida, estaba muerto.

 

Atormentada por los remordimientos, comenzó a escuhar noche tras noche la voz de su padre que venía a visitarla a su alcoba y a culparla por su triste muerte.

Acudió Susona a la Catedral, pidiendo consejo y confesión. El arcipreste la bautizó y le dio la absolución, aconsejándole que se retirase a hacer penitencia a un convento, como así lo hizo y allí permaneció varios años, hasta que sintiendo tranquilo su espíritu y habiendo cesado las voces de su padre,  volvió a su casa donde en lo sucesivo llevó una vida cristiana y ejemplar.

Finalmente, cuando murió Susona y abrieron su testamento encontraron una cláusula que decía: 

 

Y para que sirva de ejemplo a las jóvenes y en testimonio de mi desdicha, mando que cuando haya muerto, separen mi cabeza de mi cuerpo, y la pongan sujeta en un clavo sobre la puerta de mi casa, y quede allí para siempre jamás.”

 

Se cumplió el mandato testamentario, y la cabeza de Susona fue puesta en una escarpia sobre el dintel de la puerta de su casa, que era la primera de la calle que hoy lleva su nombre. El horrible despojo secado por el sol, y convertido en calavera, permaneció allí por lo menos desde finales del siglo XV hasta mediados del XVII y  según testimonios de algunos que la vieron ya entrado el 1600, algunas noches lagrimas corrian desde las cuencas del lugar donde habían estado sus ojos, hasta el suelo. Por esta razón se llamó calle de la Muerte, cuyo nombre en el siglo XIX se cambió por el de calle Susona que ahora lleva.

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EXPOSICIÓN DEL ESCORIAL EN EL PALACIO REAL

El Escorial se traslada unas semanas al Palacio Real.

En la exposición ‘De El Bosco a Tiziano. Arte y maravilla en El Escorial’ se han reunido más de 150 obras del Monasterio de El Escorial. Piezas que debido a su factura y a los autores de las mismas (El Bosco, Tiziano, Antonio Moro…) hicieron que el Monasterio llegara a competir durante el Renacimiento con el mismísimo Vaticano en cuanto a valor artístico se refiere.

Cuándo: Del 1 de octubre al 12 de enero, todos los días de 10 a 18 h.

Dónde: Palacio Real. Calle Bailén, s/n. Metro Ópera.

Precio: Palacio + Exposición: 11 €